Hemos aprendido a idealizar a las personas, pero, al mismo tiempo, a minimizarnos a nosotr@s mismos. Como si nuestro propio valor dependiera de otr@ u otr@s.
Pensar que una persona es mejor que nosotr@s es también pensar exactamente lo contrario: que nosotr@s som@s peor que ell@s.
Esa idea nos hace creer que acercarnos a una persona es una especie de premio que no merecemos.
Si piensas eso estás destinad@ al fracaso, porque será una competencia que tarde o temprano perderás.
Estar con una persona no es un premio por el que hay que luchar, porque las relaciones tampoco tienen que ser una batalla constante.
Se trata de estar con personas que nos quieren, respetan y admiran por lo que somos sin tener que demostrar nada más que eso.
No te confundas. Demostrar que quieres a una persona no significa demostrar que te merece. Es mostrar que te importa del mismo modo en que debes importarle.
No se trata de pelear por una persona. Se trata de disfrutar el momento que compartes con ella. Esa es la razón por la que estamos junt@s.






No hay comentarios.:
Publicar un comentario